Se quema Teatro Nacional de Costa Rica

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¿Por qué importa tanto esta pieza arquitectónica para Costa Rica?

Si amigo lector, el titulo y todo es producto de un amarillismo  al menos por ahora, pero es que no estamos lejos de la realidad, pues esta hipérbole puede convertirse en una oscura realidad.

Pues  bien se sabe de primera mano que hay cosas muy importantes (prioridades le dicen algunos) para el estado costarricense, podemos decir que el  teatro queramos o no si es prioritario,  claro las escuelas, las clínicas, hospitales también, pero cabe decir que el teatro es uno de los pocos vestigios que nos queda de nuestra herencia patrimonial, y de las joyas arquitectónicas, pues muchas como la antigua biblioteca nacional terminaron en parqueos, pues politicuchos creyeron ingenuamente que decorarían y atraerían un aire más Cosmopolitan desaparecerlos, el teatro es con toda seguridad una de nuestras pocas joyas arquitectónicas y hacernos de la vista gorda puede hacer que nos salga más caro el caldo que la gallina, vean que ya tenemos joyas perdidas como el Black Stair en Limón, la casona, la iglesia de copey de dota,  y poco a poco iremos perdiendo nuestra herencia, pero no se vale llorar o lamentarse, para que confites en los infiernos, para que cuestionar, si a los padres de la patria les importa poco o nada él ser costarricense así como su herencia, para ellos lo que importa es que su dinero llegue, no lo defienden a usted señor ciudadano, ya bájese de la nube, solo es un resentimiento para oponerse a todo lo que no sea de mi lado.

Es que el inmueble máximo símbolo del dramaturgo y opera en el estado Costarricense, posee un sistema eléctrico desfasado y con daños según los propios jerarcas y cuerpo de bomberos advierten, no cuenta con las medidas respectivas contra incendios, y pese  que tiene aspectos de ingeniería únicos de los cuales el costarricense puede presumir, estos pueden quedar convertidos en carbón en dime que te diré.

Pero es que todo juega a favor de quemarlo, con un sistema eléctrico desfasado, sobre cargado, mobiliario poco apto, y acabados a nivel interno bellos pero que con una chispa se encienden y pueden consumir esta estructura mucho más rápido de lo que se consumió Notre Dame, si muchos lloran y se entristecen por Notre Dame pero de forma hipócrita se molestan por que en nuestro país se hizo el intento de poder salvar una estructura tan bella como el teatro, y no se logró, pues los “padres” de la patria (que parecen más novela colombiana) lo más cerca que han estado de la cultura o el arte es ver una carreta de lejos, y les molesta, hacen mofa, hacen politiquería barata anteponiendo la seguridad de una estructura como la del teatro así como la integridad de quienes trabajan en el, es que quien no trabaja, debe recurrir a eso, a politiquería.

Perder el teatro no es perder solo un edificio, es perder obras de arte, escultura y legados irremplazables, pues muchas obras son únicos, como la alegoría al café y el banano, la pintura en alusión a las bellas artes (que por cierto están muy deterioradas) así mismo otra gran cantidad de obras de tipo escultórico que ya están dañadas producto de la Humedad, el tiempo y las polillas, obras que representan en gran medida la historia de nuestro país, así que cuando ese teatro o algún monumento patrimonial esté en llamas, para que culpar a la oficina de patrimonio, si al final hace rato el grito se había pegado al cielo.