Entre el ministro de educación, Albino, la huelga, los impuesticos y la paz que se resquebraja… yo me tomo un cafecito

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¿A poco no fue una corronguera ver al señor ministro (que no sabe de educación y se le nota) trasportando la antorcha en helicóptero con aquellas medias de colores que me hicieron recordar al Sombrerero de Alicia en el país de las maravillas? Esta huelga, que ya casi cumple un mes, ha sido un circo para algunos, un atropello a los derechos, una película de conspiraciones entre la presidencia y los sindicatos y un negocio redondito para otros. Este año en Costa Rica no se vivenció como debería las celebraciones del 15 de setiembre en algunas partes del país. Situación que lamento desde la idealización de un sentir genuino de agradecimiento por la “independencia” que actualmente gozamos a medias.

Es cierto que la huelga es un derecho, que gracias a ella el pueblo se ha expresado y ha luchado por lo que consideran justo, por tanto, no puede declararse ilegal, sin embargo, los bloqueos es algo que atenta contra el derecho a la circulación de la población que tienen compromisos, del mismo modo, suspender cirugías urgentes tampoco es lo correcto. La lucha debe darse desde sus trabajos, es decir, si usted quiere un país mejor empiece por cambiar usted. Recuerdo la algarabía que hicieron las familias ante el Programa de Educación Sexual utilizando el lema: “a mis hijos los educo yo”, pues perfecto, vaya y edúquelos para que destierren el maldito paradigma de “pobreza” y mediocridad que nos tiene sumergidos en el tercermundismo.

Lo que es una realidad es que Costa Rica enfrenta un déficit fiscal y pues aunque una solución es tallarse la faja: minimizar gastos, administrar bien la platica, apretar a los evasores de impuestos, combatir la corrupción y reducir un poco el Estado, se ha optado por más impuesticos; esto es inminente y nos jode a todos los que breteamos obviamente. Pero es importante dejar claro, que con agredir física y verbalmente al presidente no se logra nada, sólo demostrar que como sociedad vamos en decadencia. El odio hacia el presidente no ayuda. ¿Cuál es la propuesta de los sindicatos para enfrentar el déficit? ¿A qué acuerdos llegaron? Puta mae, urgen acuerdos, pero YA y me refiero a un YA asiático, no uno tico que dice “ya voy” y llega una hora después mientras un pie le pide permiso al otro para dar un paso; razón por la cual somos subdesarrollados. Al mismo tiempo, esto deja en mal a los empleados del ICE que son personas educadas, al generalizar, porque dejémonos de varas, al tico le encanta generalizar y ver el puntico negro en la pared blanca. El déficit fiscal es un chanchito que se viene alimentando y engordando desde años y gobiernos anteriores o ¿ya se les olvido la robadera de liberación con sus calles, trochas y demás? Cuánta plata se invirtió en la jueputa platina ¿cuántaaa? Da pena recordar la ineficiencia e ineficacia para hacer algo tan sencillo como un puente. El actor y comediante Hernán Jiménez ha reiterado en sus comedias, una y otra vez, este episodio tan bochornoso.

Finalizo, rasgándome las vestiduras al recordar el ridículo que hizo Albinito al encadenarse a los portones del plantel municipal de San José como, según él, representación de la imposición de Jhony Araya mediante un acuerdo de encadenar el derecho a huelga; el pobre se puso más albino de pasar dos largas y eternas horas (como las que pasamos esperando que nos atiendan en emergencias de un hospital) para representar ese “encadenamiento” del derecho a huelga. Yo crecí creyendo que nací en Costa Rica, un país de paz y uno de los más felices del mundo, pero ahora pregunto: ¿Qué nos pasa gente?

Me preocupa tanto odio que se viene manifestando desde las elecciones, me preocupa que arremetan contra el presidente alegando arrepentirse de haber dado el voto al PAC, me preocupa tanto rechazo, discriminación, irrespeto e intolerancia en la sociedad costarricense. Esto me preocupa porque los ticos estamos hartos de PLN, PUSC y ahora del PAC que capaz y en las próximas elecciones le damos el voto a los partidos religiosos como el PRN, ¿Se imaginan mercaderes de la fe en el poder?, ¡eso sí sería una desgracia!